domingo, 18 de marzo de 2018

Megasoma gyas porioni: elaboración de la cámara pupal artificial.

Hace tiempo que no publico ningún post, pero no por ello he dejado de lado la afición, todo lo contrario, cada vez va a más, ¡esto es una auténtica locura!. Quizás se debe a que el tiempo en línea que dedico a los escarabajos está dirigiéndose a Facebook, una buena plataforma para estar en contacto con aficionados de todo el mundo. Es por ello que hace poco decidí hacerme una cuenta exclusivamente para este hobby, donde frecuentemente voy colgando fotos y pequeños vídeos que me gustan (Mi Facebook: Fernando Caro CE).
En el blog, al contrario, no intervengo asiduamente pero a cambio doy unas explicaciones más o menos elaboradas, utilizándolo para divulgar este maravilloso hobby.

Bueno, quise aprovechar la pupación de estos espectaculares dynástidos (o mas bien dicho Dynastinos) para enseñaros un clásico de la cría de escarabajos, el uso de la espuma floral para la construcción de celdas pupales artificiales y los errores más frecuentes que se dan durante su elaboración.
Megasoma gyas porioni, ejemplar macho.

La premisa fundamental para el éxito de la emergencia de los imagos será el uso de espuma floral para plantas naturales (color verde oscuro) y no otros materiales sustitutos, pues en el mercado encontraremos otras espumas, como la que se usa para fijar los tallos de plantas artificiales, o incluso espuma de embalaje, cuya absorción del agua no es óptima ni homogénea, pudiendo llevar a nuestras pupas a un fatal desenlace.
Curiosamente en le mercado japonés ha aparecido una espuma negra, con un tallado prefabricado semicilíndrico, que se esta usando para la pupación de grandes Dynastinos como el D. hercules ssp.; pero ante la falta de información no puedo adelantar de que se trata. Aún así, los mejores criadores asiáticos siguen usando la espuma floral verde convencional, esculpiéndola personalizada al individuo y la especie.

Cópula Megasoma gyas porioni.

¿En qué casos debemos usar el cocoon artificial?

- Rotura accidental de la cámara pupal natural al revisar el cajón de las larvas.
- Lombrices de tierra en el sustrato que pongan en peligro la estructura de la celda pupal natural.
- Recogida de larvas en prepupa para evitar malformaciones en las especies con larga cornamenta.
- Sustrato con un grado de humedad incorrecto durante el periodo de pupación.
- Mero gusto de observación de la pupa.

Pupas M. g. porioni. Cámaras pupales destruidas, exuvias abajo, bloques
de espuma floral arriba.
Pues bien, en este caso concreto, a pesar de haber extraído las pupas cuidadosamente y a conciencia, sabiendo donde estaban situadas (dado que esta especie al igual que otros Megasoma suelen pupar pegados a la base de la caja), se me desmoronaron las cámaras pupales, siendo el ejemplo de lo que puede ocurrir accidentalmente en un chequeo periódico.
La inconsistencia de las cámaras era debida en esta ocasión a un reciente cambio de sustrato anterior, que al estar poco degradado resulta más difícil de compactar para la larva.
En la fotografía de la izquierda podemos ver las celdas pupales destrozadas junto a las exuvias de la antiguas larvas (abajo de la imagen) y los bloques de espuma florar que se iban a utilizar para reponerlas.
    
Construcción de cámaras pupales artificiales y tallado correcto del plano frontal

Del primer bloque de espuma floral, saqué dos celdas para las hembras y del segundo, una celda para el macho que era algo mayor. Con ayuda de un cuchillo afilado la espuma se cortará limpiamente en las secciones deseadas y con la cuchara, cavaremos la oquedad, siguiendo el ejemplo de la fotografia superior (plano frontal), que deberá tener una profundidad y estrechez suficiente como para que la pupa esté estable. De lo contrario si el tallado es poco profundo y demasiado ancho, la pupa quedará inestable provocando que el adulto al emerger no encuentre la posición apropiada para estirar correctamente sus élitros y/o alas posteriores, es decir dará lugar a malformaciones que pueden llevarlo a una muerte prematura sin posibilidad de reproducirse.
Este hecho ocurre en algunas especies más que en otras; por ejemplo algunos lucánidos son extremadamente tolerantes a una forma irregular o incorrecta de la cámara, por el contrario, la mayoría de cetónidos son extremadamente sensibles, necesitando su cocoon natural, totalmente redondo y ajustado en su interior para estirar apropiadamente, lo que hace totalmente desaconsejable sacarlos de su capullo original.
Aprovecho un caso particular que puede ser de ayuda a mas gente, es el de un buen amigo, Marcos Delgado, que accidentalmente destruyó los cocoons de algunas de sus Mecynorrhina torquata ugandensis (Cetoniinae).
Rescate de pupas de Mecynorrhina torquata ugandensis
en cámaras artificiales. Experimento de Marcos Degado.
Hábilmente supo sustituirlos por unos artificiales reproduciendo a los originales con bastante exactitud: con la profundidad adecuada, ovalados, lisos y ajustados al cuerpo de las pupas. En cetónidos, otro contra de utilizar el sustituto artificial es la complicación de regular una muy baja humedad ambiental (necesaria en esta etapa para los cetónidos africanos de clima subtropical), pues la espuma esta pensada para todo lo contrario, retener bien el agua manteniendo una buena humedad estable. Si observamos la imagen, Marcos mantuvo la espuma prácticamente seca, utilizando como única fuente de humedad una pequeña porción de espuma floral mojada y apartada de las pupas (con forma circular en la parte inferior de la imagen). Utilizando este sistema hay que prestar especial atención ya que se deja un estrecho margen entre una humedad baja y nula, complicando aún más la etapa pupal de nuestros cetónidos,
Por todos estos incovenientes vuelvo a insistir en la importancia de mantener a esta familia de escarabajos dentro de su cocoon natural y en el caso de querer observar si todo marcha bien en su interior, abrir una minúscula ventana (de no más de 3mm) en uno de sus polos.

Después de este inciso con la problemática de los Cetoniinae, sigo con el acabado de las cámaras artificiales, donde una buena opción es alisarla con la yema de los dedos bajo el grifo, quedando el interior totalmente suave, sin irregularidades para que el imago no encuentre interferencias durante la emergencia; además aprovechamos para saturar de agua la espuma por completo.
Cajas para almacenar las cámaras artificiales con sus respectivas pupas,
M. gyas porioni.
La propiedad más importante de este tipo de espuma floral es que al saturarla no se encharca, simplemente mantiene el agua en su interior sin que entre en contacto con la pupa. Jugaremos entonces con la ventilación de las cajas para mantener la humedad ambiental precisa en el interior del recipiente, pudiendo estar tranquilos de que el agua no se evaporará por completo durante la pupación, pues este material puede almacenar en su varios litros en su interior (observemos la imagen de la izquierda).

Ejemplar macho de M.g.porioni proximo a emerger (izquierda)
y recién emergido (derecha).
Una vez se aproxime la hora de la emergencia veremos el oscurecimiento de la pupa en algunas zonas, pues la superficie expuesta se va convirtiendo en una fina piel o cáscara (futura exuvia), y la transparencia aumenta debido a la formación y endurecimiento de la quitina del adulto. No confundamos este oscurecimiento con que la pupa está pudriéndose.

Tras esta observación nos aseguraremos de que haya la humedad suficiente para que la exuvia deslice, no quede pegada y el despliegue de las alas anteriores y posteriores sea correcto. El proceso dura horas y es delicado, no debemos molestar al escarabajo durante la emergencia ya que podría verse comprometida.
Ejemplares hembra y macho de M. g. porioni madurando en
su etapa inactiva.
Posteriormente el adulto permanecerá un tiempo en su etapa inactiva, en la cual endurecerá el exoesqueleto y madurará sus órganos. Este periodo puede durar unas semanas o un mes dependiendo de la especie; incluso podría alargarse varios meses si esta requiere diapausa.
En el caso del Megasoma gyas es aproximadamente un mes.
Durante la fase inactiva el escarabajo permanecerá boca arriba muchas horas y es totalmente normal (fotografía inferior izquierda). También tendrán sus ojos transparentes o blanquecinos/grisáceos, en vez de negros opacos pues al igual que todos sus demás órganos están madurando (ver fotografía inferior derecha).
Esta última observación nos puede ayudar para asegurarnos que cuando un vendedor nos dice que ofrece una pareja inactiva (sleeping pair/ fresh pair), lo sea realmente.

Ahora, sabiendo más o menos la teoría de cómo dar uso a la espuma floral, vuelvo de nuevo al cuándo usarla. Realmente, aparte de por el gusto de la mera observación o rotura accidental, sólo he tenido la necesidad de pasarlas a un capullo artificial por problemas de contaminación de lombrices de tierra en el sustrato.
Estos anélidos cuando son muy abundantes remueven todo el sustrato, degradándolo y traspasando las cámaras pupales una y otra vez hasta que las destruyen, provocando que cuando el adulto intente emerger quede atrapado en el amasijo de sustrato y muera (colapso pupal).
Las plagas de lombrices son realmente difíciles de eliminar cuando se tienen decenas de recipientes en la habitación de cría, a ellas les encanta colonizar nuevos lugares y son capaces de salir del sustrato y trasladarse de un bote a otro antes de que la falta de humedad ambiental consiga matarlas.
La mejor opción es congelar el sustrato durante 2 días en cuanto veamos la primera lombriz para así poder reutilizarlo si no lo queremos tirar, matando también a sus huevos y evitando que se propaguen por otros cajones de cría. Es cierto que esto se convierte en una tarea casi imposible si los sustratos que utilizamos son recogidos del suelo del bosque, que suelen traer polizones.

Pupa de Dorcus titanus typhon sepultada
por lombrices de tierra.
Cuelo la imagen de la pupa de un Dorcus titanus typhon para mostrar la problemática. Afortunadamente revisé su recipiente a tiempo encontrándola con vida y fue trasladada a una celda artificial. Cuando la desenterré, no quedaba ni rastro de su cámara pupal, estaba totalmente sepultada.
Si la destrucción de su celda hubiera sido durante el periodo de prepupa, es seguro que tan siquiera hubiera llegado a transformarse en pupa.


Pues bien, lombrices aparte, quería comentar el traspaso de la prepupa a un cocoon artificial. Se me ocurren pocas especies que realmente lo puedan necesitar para evitar malformaciones en la cornamenta por falta de espacio o asimetría de su cámara natural, salvo algunas del género Dynastes y Chalcosoma. Además en la ocasión de necesitarlo, sería en individuos gigantes que rara vez consigue el criador europeo con nuestros actuales métodos y conocimientos de cría, por eso es un procedimiento poco usado aquí.
Para llevarlo a cabo correctamente, es primordial extraer realmente la prepupa y no confundirla con una larva aún activa en el interior del cocoon. Romper la cámara pupal antes de tiempo obligará a su larva a construir otro de nuevo, sin poder engañarla introduciéndola en uno artificial, lo que provocará en la misma una pérdida sensible de peso y en el peor de los casos, puede llevarla a la muerte si ya no le quedase energía. Algunas especies no darán lugar a una segunda oportunidad, puesto que solo construyen su cámara una sola vez.
Sabiendo esto procederemos de la siguiente manera:

- En el caso de poder observar la larva en su cámara a través de la pared del recipiente, nos fijaremos en estos síntomas para aseguraremos de que está en prepupa: la larva sólo podrá realizar movimientos circulares con el abdomen (aunque suene cómico "como si bailara el hula hoop"), además sus patas y su mandíbula estarán completamente inmóviles.
- En el caso de no poder observarla con claridad a través del recipiente hay que tener en cuenta que para que un gran Dynastinae entre en fase de prepupa debemos esperar un mínimo de 14 días desde la construcción de la cámara pupal, pero es más seguro extraerla a partir de los 21 días (bajas temperaturas puede alagar aún más el proceso).

Para concluir el post y completar un poco más gráficamente el ciclo biológico de esta bella especie, os dejo las fotográfias de las larvas de Megasoma gyas porioni que dieron lugar a los tres ejemplares adultos de esta historia.


Peso maximo larvas M. gyas porioni,
 izquierda macho, derecha hembra.
Larvas M. gyas porioni próximas a la pupación.
Esta especie apenas amarillea en su última etapa, al contrario que su congénere el M. elephas, que lo hace muchos meses antes de pupar. Eso sí, las larvas de Megasoma gyas porioni adquieren un aspecto verdaderamente enfermizo poco antes de pupar (ver imagen superior).



El peso final dejo mucho que desear y los adultos salieron a su vez más pequeños de lo que esperaba, aunque el macho no llega a ser un ejemplar "minor" es más bien pequeño, en cambio una de las hembras tiene un tamaño considerable... pero bueno era mi primer intento con esta especie y conseguí este precioso trío del que espero sacar mucha satisfacción. Espero que gusten.

Trío Megasoma gyas porion

Detalle élitro Megasoma gyas porioni macho.
Detalle pronoto  Megasoma gyas porioni macho.